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CONVOCATORIAS

21 de diciembre. 21,00 horas. Catedral de Jerez.
GRAN CONCIERTO DE NAVIDAD. Ángel Hortas dirige el Coro de la Capilla Musical Catedralicia de Jerez y la Orquesta de la Ciudad Autónoma de Ceuta.
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22 de diciembre de 2009

Memorable concierto en la catedral de Jerez. Ángel Hortas, Rocío Ignacio, la Orquesta de Ceuta y la propia Capilla catedralicia, protagonistas de la velada


Que las fiestas de Navidad son una pejiguera, lo duda menos gente cada vez. La gran apoteosis del Consumo exige sacrificios casi humanos –léase gastos, esfuerzo, aburrimiento, incomodidad-, a cambio de muy poco; nada, prácticamente, si no se es accionista de alguna cadena de hipermercados o se explota un negocio del mismo jaez.
Pero, como no hay cruz sin cara, miren por dónde anoche salió ésta y el aire se vistió de luz no usada, según la conocida expresión de Juan de Yepes, uno de los más grandes poetas de todos los tiempos. No era en esta ocasión la sabia mano de Francisco Salinas sino la batuta privilegiada del jerezano Ángel Hortas el gobernalle mágico de un concierto que quedará en la memoria de mucha gente.
Al maestro, lo hemos visto fajarse en el teclado con grandes partituras y dirigir orquestas con tino, pero lo de anoche en la catedral de Jerez rebasó hasta el extremo lo previsible, tocando con la yema de los dedos la veste inaccesible de la belleza. Pocas veces, las gráciles manos de un músico se han ungido de tanta autoridad, haciendo de un conjunto de voces una voz, de la orquesta un sonido, envolviendo las notas de la joven soprano Rocío Ignacio, de la partitura un tratado de armonía, como el de Antonio Colinas, el poeta que puso la música a la cabeza de todas las artes.
Y así lo entendió el público, que llenaba el recinto catedralicio y no pudo contener su emoción ante la melodiosa arquitectura de los genios: Bach, Haëndel, Haydn, Mendelson, estrellas de la velada, tuvieron como ilustre telonero al estro popular, mucho menos solemne, desde luego, pero muy entrañable. La ovación duró varios minutos y aún resuena en los comentarios.
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Redacción.-

21 de diciembre de 2009

Los poetas Isabel de Rueda y Álvaro Quintero dieron contenido poético a la celebración del primer aniversario de la librería Hojas de Bohemia



La librería Hojas de Bohemia organizó el pasado viernes un acto literario y festivo para celebrar su primer aniversario. Desde su inauguración hasta hoy, Hojas de Bohemia se ha convertido en un espacio cultural donde la presentación de novelas u obras poéticas, talleres de escritura, lecturas poéticas y tertulias de diversa índole han tenido cabida.
Los poetas Isabel de Rueda y Álvaro Quintero (asesor literario de EH Editores y actual responsable de la colección de libros de poesía también llamada Hojas de Bohemia) dieron contenido lírico a una sesión que, a partir de las ocho de la tarde, materializó el gesto festivo dedicado a la librería como proyecto cultural. Posteriormente se procedió al primer corte de una tarta conmemorativa, protocolo que corrió a cargo del gerente de la librería, Manuel Romero Caballero , quien en su posterior alocución se refirió a la labor realizada por su grupo empresarial que desde sus inicios ha patrocinado, organizado, y participado en numerosos actos, proyectos y actividades culturales, colaborando con diferentes entidades públicas y privadas. Desde el 2006 nos involucramos directamente en el ámbito cultural con el nacimiento de EH Editores. Una iniciativa original creada gracias al entusiasmo y esfuerzo de un gran equipo humano, sin el que no hubiera sido posible. Ahora cuenta con varias líneas editoriales entre las que destacamos la gastronomía, la poesía, la narrativa y el ensayo. Desde el 2008, contamos con la Librería Hojas de Bohemia. Tenemos además un amplio programa cultural que lleva a cabo a lo largo del año más de 150 actos: aulas de periodismo, de historia, ciclos de medicina y salud, de literatura, etc. Todo con el único deseo de contribuir decididamente a dinamizar la cultura del mundo del libro en Andalucía.
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Redacción.-

15 de diciembre de 2009

Dolors Alberola ofreció una lectura poética en Estella del Marqués



Las lecturas poéticas son, por reiteradas, escasamente noticiables, aun cuando en torno haya muchas cuestiones que plantearse, muchas reflexiones y no menos materia reivindicativa, susceptibles de derramar mucha tinta. Sin embargo, cuando la calidad se impone a la cantidad, el rigor a la moda y la autenticidad a la impostura, sólo cabe lamentar que las mejores voces de nuestra poesía viva no se prodiguen con más frecuencia y para todos los públicos. España, sin embargo, es un circo mediático y, después de tres décadas largas de ficción democrática, seguimos escuchando marchas procesionales o aplaudiendo desplantes copleros, con la jáquima puesta, mientras el mundo se desploma delante de nuestras propias narices.
Por eso, cuando suena la voz de un poeta y se alza, insobornable y contracorriente, en medio de un océano de desidia y mediocridad, no todo está perdido y vuelve la esperanza a encender sus fanales en medio de la noche.
Sirva este largo prólogo para envolver con gala imprescindible un acto tan sencillo como la lectura que Dolors Alberola ofreciera el día 15, a la hora del crepúsculo, en la localidad de Estella del Marqués.
Allí, en el recinto humilde de un aula de mayores, se elevó, firme y limpia, la palabra de esta poeta y, como en los mejores tiempos de La Barraca, se hizo ágape la poesía y fue entregada a todos, con la munificencia y cordialidad de las cosas fundamentales. Poesía, en estado puro, sin truculencia, sin concesiones, sin guiños a los amos del calabozo (esos poetas, ay, que coinciden contigo en el camino y, al día siguiente, no te saludan), sin melindres, sin divismo: como debe ser.
Dolors Alberola conquistó el corazón del auditorio, porque ya previamente había convencido a su inteligencia, recorriendo con tino y elegancia los hitos esenciales de su andadura, a través de unos textos bellísimos, minuciosamente seleccionados, desde el remoto Cementerio de nadas hasta el reciente Del lugar de las piedras, que acercaron a los asistentes su concepción del mundo, su sentido o sinsentido de la existencia, su amor, su dolor, las razones profundas de su entrega a la poesía, el enigma del tiempo y el espacio, que esta noche cupieron en un recital.
Finalizado el acto, la autora y el público compartieron merienda y charlaron distendidamente sobre literatura.
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Redacción.-
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Para ver un breve vídeo del acto, pulse aquí.

Nace en Málaga "Ámbito", una nueva revista de poesía



En el editorial de la nueva revista, tras resaltar la importancia que estas publicaciones han tenido en la historia reciente de la literatura española, con nombres tan señeros como Garcilaso, Espadaña, Cántico o Postismo, se va estirando el hilo de Ariadna hasta llegar a Ámbito, cuyas resonancias aleixandrinas son evidentes.
Con esta carta de presentación, irrumpen en el mundo de las publicaciones literarias periódicas varios poetas de distinta edad, orientación estética y residencia, unidos por su amor a la poesía: No somos voz de un grupo –asegura el ditorialista-. Menos aún el grito de una tribu. Que de unos y otras llenos están los muros de la literatura y este Ámbito, frágil y casi desvalido, sólo aspira a cubrirlos de poemas, sin exigirles salvoconductos ni pedirles el pedigree, convencidos no obstante de que en cada poeta alienta un trapecista y hay en cada sintagma una especie de salto mortal cuyo tirabuzón impulsa el estremecimiento, el hondo escalofrío ante una nueva aurora, el renacer continuo de lo hermoso.
Si lo logran o no, lo dirá su andadura. De momento, este número 1 ha logrado reunir una amplia muestra que, irregular no obstante, ofrece a los lectores un considerable nivel, con textos de Ana Rossetti, Ivonne Sánchez Barea, Jesús Hilario Tundidor, Luis Alberto de Cuenca, Alexis Díaz Pimienta, Juan Carlos Rodríguez Búrdalo, María Rosal, Rafael Calero Palma, Federico Gallego Ripoll, Cruz Agüera, Sara Castelar Lorca, Isabel Rodríguez Baquero, Carlos Guerrero, Carmen Albertus, Diego Javier Oruña, Jerónimo Muñoz Palma, Francisco J. Fernández Mota, Isabel de Rueda, Benjamín León, Tano García-Page, Manuel Saborido Pastor y Francisco Lobo.
Al frente de la nueva publicación, el poeta malagueño Jerónimo Muñoz Palma, que ha trabajado denodadamente hasta sacar a flote un proyecto del que sus promotores esperan, ante todo, su mágico contenido. La magia es algo que no se compra, algo que viene dentro de la existencia, del ser, de la palabra, de la literatura. Es un plus silencioso y revelador que se suma a nuestra experiencia y ensancha el horizonte, cambia la piel del mundo y enciende la luz.
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Redacción.-

10 de diciembre de 2009

Cultura en recesión. Después de 13 años, CajaMadrid ha dado carpetazo a “Poetas en vivo”, la tribuna poética que dirigía Enrique Gracia Trinidad. Pero hay otros casos



Si la historia no miente, uno de los golpistas de 1936 solía decir una frase que suena tan bien como ésta: Cada vez que oigo la palabra cultura, me echo mano a la pistola. Ejemplar, por supuesto. Hoy, algo más democráticos y pacíficos (la diferencia estriba en unos cuantos kilos de sobrepeso), no hacen falta las armas. Basta una firma, el célebre plumazo de otro tiempo, y lo mismo se desmantela una fundación que se cierra una editorial o se echa el cerrojo a un foro literario. Es la crisis, nos dicen, y en su nombre se aplastan conquistas sociales, se recortan derechos, se cercena o anula la libertad de expresión y los grandes se curan en salud, ponen a salvo sus dividendos y blindan el futuro para que nadie se lo discuta.
Al progreso, en las últimas décadas, se le ha llamado privatización, una corriente impetuosa de intereses oscuros, cuya consecuencia evidente será, más temprano que tarde, el despojo absoluto de la gran mayoría. Jesús, una vez más, ve cómo se reparten sus vestiduras, mientras los sayones preparan la cruz. Sí, privatización, lo cual no sólo significa concentración en unas pocas manos de los bienes de muchos, sino también coartada para lo que sea: cada cual hace con su dinero lo que le da la gana, admiten incluso los más desfavorecidos.
Y esto es lo que ha hecho Caja Madrid: inmolar un programa de lecturas poéticas, después de 13 años de andadura, en las aras de don Rodrigo Rato, su nuevo mandamás. Así de simple y de ayer para hoy. El próximo 14, el poeta Enrique Gracia Trinidad presentará, si el clima de tensión y desagrado no lo impide, el último acto de Poetas en vivo. Punto final.
Me enteré hace dos días, gracias a la escritora Edith Checa, que me dio la noticia por correo, informándome de la acción de protesta que se está preparando al respecto. La situación de la cultura es grave. Por eso, decidí responder a su amable mensaje y hacerlo en abierto, a ver si algo se mueve en nuestras hipnotizadas conciencias y de la reflexión se sigue algo útil. Éste es el cuerpo de la carta:


Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que truena, dice un viejo refrán, y así sucede con el sistema capitalista, al que todos aplauden o se pliegan, sin reparar en sus efectos, generalmente indeseables. Lo digo a propósito de lo acaecido en Madrid con Poetas en vivo, que venía dirigiendo Enrique Gracia Trinidad.
No tengo, desde luego, nada contra él (incluso contribuí a premiarle, hace años, un libro) ni contra su programa de lecturas, pese a ser lo de siempre, por los de siempre y para los de siempre, una fórmula que, en casos similares, suele generar réditos –literarios, entiéndase- a su promotor. Sin embargo, me duele que este cese, por el mero hecho de acontecer en Madrid, sea sobrevalorado (el proyecto de algarada del día 14), mientras pasaron desapercibidos sucesos similares en la sufrida periferia de una España que, a pesar del desdoblamiento administrativo de la maquinaria autonómica, sigue reducida a la Villa y Corte. Menos para cobrar impuestos, claro está. Por poner algunos ejemplos bastante cercanos, el cierre de la Fundación Municipal de Cultura de La Línea de la Concepción o el brutal carpetazo a la colección de poesía Ancha del Carmen, por parte del Ayuntamiento de Málaga, que, según mis informaciones, no constituyen casos aislados, de la misma manera que muchos certámenes literarios han dejado de convocarse y otros, menos escrupulosos, han recurrido a la fórmula de declarar los premios desiertos, a ver si el próximo año, con un poco de suerte, cae una subvención o un mecenazgo. Pero en Madrid –y acaso en Sevilla- no se leen los periódicos de provincias que, dicho sea de paso, no muestran excesivo celo a la hora de informar sobre algo tan nimio como, lamentablemente, sigue siendo la literatura, salvo que el montante de la noticia supere los seis mil euros.
Así, pues, con todo mi cariño en lo personal y mi mayor respeto en lo literario, el bueno de Enrique Gracia viene a ponerse en cola de una ya larga hilera de despidos poéticos, consecuencia de la nula consideración que poesía y poetas merecemos al capitalismo, incluidos sus valedores políticos, de “izquierdas” o derechas, y del escaso interés que, una vez han cobrado su minuta, albergan los de siempre hacia quienes les rinden pleitesía.
Creo que, al margen de ellos y sin perjuicio de que quien quiera y pueda asista a la protesta del día 14 (por cierto, ¿quién ha elegido a mi muy admirado Juan de Yepes patrón de la poesía universal?), habría que hacer algo más sólido y resuelto: crear, por qué no, un movimiento en defensa de la cultura, que denunciara estos atropellos, exigiera transparencia en la gestión cultural y reivindicase espacios públicos para todos. Lo demás se reduce a una algarada –una de tantas escaramuzas bajo tolerancia-, que se olvida a las pocas horas.
Publica esta misiva en tu blog, que yo haré lo propio en El Callejón del Gato, a ver si hallamos el modo de decirle a los agentes del capital, los políticos y los escritores a sueldo que estamos hartos de sus tropelías y resueltos, cueste lo que cueste, a plantarles cara.
Aunque, por experiencia, mucho me temo que el personal se arrugue. Lo malo, lo peor de este corrupto país es que, en el fondo, todos esperan beneficiarse de la corrupción. Y sé lo que digo: por espacio de dos o tres años, en el suplemento literario del Diario Málaga-Costa del Sol, el famoso Papel Literario, denuncié lo que entonces empezaba a caernos encima. Nada. Silencio. Todo el mundo, callado como putas, miraba hacia otro lado, como suelen hacer muchos de los que frecuentan la web denominada Premios Literarios, que siempre están de acuerdo con los que mandan, salvo cuando a ellos les aprieta el corsé. Sé que me escupirán, pero no importa. Spain is different!
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© Domingo F. Faílde.-

6 de diciembre de 2009

En defensa de los derechos fundamentales en Internet. Por la cultura y la libertad de expresión



El Callejón del Gato SE UNE AL MANIFESTO EN DEFENSA DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES EN INTERNET:
1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español , perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
Quienes hacemos El Callejón del Gato nos declaramos frontalmente en contra de cualquier actuación que, en nombre de intereses meramente económicos y/o políticos, amordace la libertad de expresión e imponga cortapisas a la difusión del saber y la creación artística. Conculcar estos derechos fundamentales, en beneficio de gestores, empresas, grupos de presión, confesiones religiosas o partidos políticos, constituye un asalto a la razón y un acto de brutalidad, incompatibles con la democracia.
Estamos convencidos de que el anteproyecto en cuestión es un auténtico golpe de estado contra la libertad de creación cultural y, en definitiva, de pensamiento, reemplazados por un concepto de cultura meramente mercantilista y homologado: el pensamiento blando, al servicio del poder político y económico.

4 de diciembre de 2009

Manuel Saborido Pastor presentó "Confesiones desde el laberinto" en El Puerto de Santa María


Las bodegas Caballero, en el histórico castillo de San Marcos, fueron el espléndido escenario de la presentación de Confesiones desde el laberinto en El Puerto de Santa María. Hicieron uso de la palabra Inmaculada Calderón, editora del libro, Domingo F. Faílde, Mariano Rivera y Manuel Saborido, el autor, que leyó una amplia muestra de su obra.
Una vez más, Inmaculada Calderón manifestó el entusiasmo que, en su momento, le causó la lectura del libro, al descubrir la voz de Saborido, un poeta diferente, que aportaba metáforas nuevas y un nuevo modo de expresar la poesía.
No le falta razón a la editora, pues las señas de identidad del poeta serían subrayadas por los que intervinieron a continuación. Así, Domingo F. Faílde, tras elogiar el esmero con que el autor trabaja la forma de sus versos, destacó el que, en su opinión, es el aspecto más importante que apunta directamente a la personalidad del creador: ‘Dios me libre de mentir cuando estoy cantando’, dice un verso de León Felipe, en las antípodas de la célebre frase –hoy lema- de Pessoa, afirmando que ‘el poeta es un fingidor’. Porque, sin menoscabo de la inventiva que es de rigor se exija a un poeta, Manuel Saborido no miente, pues está acostumbrado a escuchar a las Musas a través de un intermediario tan implacable como su propia sensibilidad. La poesía, para él, no sólo comunica sentimientos e ideas: o conmueve o no es nada, así de sencillo; pero sólo conmueve desde la conmoción del poeta, de modo que si éste no se implica en la realidad que poetiza, el resultado de su trabajo sólo será un pastiche.
Por su parte, Mariano Rivera también incidió en la singularidad del autor, el hecho de pertenecer por su independencia dentro del panorama de la poesía española, a los llamados poetas-isla, tal como lo define en el prólogo Domingo F. Faílde.
Así, pese a que en los ultimísimos tiempos –prosigue Rivera- los llamados críticos de los suplementos culturales, adscritos y supeditados al poder, no cesan de indicar los caminos que ha de seguir la poesía, siempre estará más segura y será más digna dicha poesía si la libertad creativa se configura en islotes. Porque si los poetas crean, escriben, sueñan, se equivocan, aman, y les duelen las heridas de la vida, como es el caso de Manuel Saborido, siendo islotes balanceados libremente por el mar que corre por sus venas, aún podrá verse, aunque muy de lejos y tal de vez a punto de fenecer, la luz de la esperanza.
Y ese es el gran debate que establece temáticamente Manuel Saborido en
Confesiones desde el laberinto: esa mínima luz que atisbaba ya desde pequeño, como predestinado a cantar a la vida, se le hace clara y luminosa en la madurez, e irremediablemente le conduce al Laberinto de la Existencia, donde a modo de confesión sincera, de hombre humilde que no pretende engañar a nadie y menos engañarse a sí mismo, se establece una lucha titánica entre la Esperanza y la Desesperanza. Las Confesiones ascéticas de Santa Teresa, preparando su entrada mística y simbólica en las Moradas del Cielo, o las confesiones epistolares de Gustavo Adolfo Bécquer, desde Veruela, de su alma romántica atormentada por la realidad asfixiante que le circunda, dan paso en Confesiones desde el laberinto a la directa y realista presencia combativa del poeta, no parapetado en celdas religiosas, con la realidad de su tiempo, con el propósito, también siempre religioso porque es el fin no propuesto de la Poesía, de desvelar el andamiaje de su estructura y hallar su talón de Aquiles para vencerla.
Por eso la estructura de
Confesiones desde el Laberinto es bipartita, dual. Desde la entrada en el Laberinto, nada más comienza la primera parte del libro, Indagaciones, el protagonista poético, a veces enmascarado en los dioses y personajes mitológicos que han desfilado a lo largo de nuestra cultura por el Laberinto del Minotauro, bien sean de la cultura grecorromana, de la egipcia o de la futurista planetaria: el propio monstruo Minotauro, Ariadna, Teseo, Apolo, Lot, Selene, Cronos, Gea, Anubis, Isis, Amón, Ra, Bastet, Venus, Gaia, y Penélope, todos ellos, sean dioses, héroes o personajes de la historia, configurados simbólicamente como guerreros del Olimpo y como guerreros de nuestro presente, dan paso al Yo Lírico que, tras haber regresado del Pasado Mítológico, ahora acorta las distancias, bien al pasado mítico de su infancia en el último e interesante poema de esta primera parte, Pavo real, bien al pasado mediato e, incluso al pasado reservado a la segunda parte, Complemento directo, el pasado inmediato casi confundido con el presente, donde la confesión del Yo-Lírico le llega al lector cargada de dolor y misericordia, destacando confesionalmente en el conjunto del poemario, los poemas de tintes sociales, Estómagos exiguos, con declaradas influencias de Miguel Hernández, y Príncipe de la Soledad, bajo mi particular crítica, el mejor poema del libro, donde la realidad se fusiona con metáforas e imágenes visionarias.
Tras el capítulo de agradecimientos, la voz del poeta se alzó poderosa y dio fe de lo expuesto, leyendo una cuidada selección de poemas del libro, que los aplausos del público interrumpieron en varias ocasiones. Entre los asistentes, que ocuparon todo el aforo delo recinto, se encontraban poetas conocidos: Dolors Alberola, Rafael Esteban Poullet, Isabel de Rueda, Carlos Guerrero, Carmen Sáiz Neupaver y Felipe Lamadrid. Una copa de vino puso punto final al acontecimiento.
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Redacción.-

3 de diciembre de 2009

Presentación y puesta en escena de ‘Alejandro Sawa y la Santa Bohemia’, obra teatral de Juan Diego Fernández


EH Editores ha presentado el segundo número de su colección dedicada al género teatral. Se trata de la obra Alejandro Sawa y la Santa Bohemia del conocido reportero de Canal Sur Televisión Juan Diego Fernández. El acto de presentación corrió a cargo del asesor literario de EH Editores Álvaro Quintero y del propio autor Juan Diego Fernández –popularmente conocido por sus personajes Perpetuo Fernández o El Mono Rojo-. Sawa y la Santa Bohemia es una pieza estrictamente teatral en la que Juan Diego Fernández ha utilizado de modo textual diferentes fragmentos de la obra completa de Sawa.
Francisco Ortuño Millán (director del Centro Andaluz de Teatro) argumenta en el prólogo de la obra que hay en Max Estrella/Sawa la rabia de un Quijote, la lucidez de un Valle o la hondura, de tierra, de un Lorca y, en sus bidas/obras se dibuja, anticipándose, la rabia de un Romeo Esteo: de mundo loco, o la rebelión permanente de la Troski de un Martín Recuerda. No fueron, por tanto, sus vidas, una real y otra literaria, desperdiciadas porque en muchos y muchas habitan para encender una luz cuando la oscuridad del mundo nos sorprende.
El mundo que rodea a Max -añade Ortuño- es a lo sumo: imágenes, tacto, olores, sabores, en definitiva, un universo vivido de piel para dentro, absolutamente subjetivo que por extensión, y más al tratarse de un poeta maldito, yo comprendo de profunda poética personal. Es en este sentido, de intuición tozuda, como entiendo el impulso vital estético de este proyecto teatral.
El autor, actor y director de puesta en escena Carlos Álvarez-Nóvoa indica en el epílogo que en Luces de Bohemia, Valle-Inclán, para construir el personaje de Max Estrella, puso mucho de sí mismo: su inconformismo, su antimilitarismo, su resentimiento por no haber sido elegido académico, su antipatía hacia Castelar, Romanones o Maura, sus diferencias con Galdós, etcétera. Pero es evidente que en Max Estrella, Valle está recreando la figura real de Alejandro Sawa. Pero lo hace de una forma particular: seleccionando la teatralidad del personaje, sobre todo en su infortunio.
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Redacción.-